Santo Domingo.- Las lluvias de este martes volvieron a dejar al desnudo el gran pendiente de la alcaldesa Carolina Mejía: el sistema de desagües y la falta de una política sostenida de educación ciudadana sobre manejo de desechos.
Como reporta el periodico HOY, las intensas lluvias registradas durante las ultimas horas, asociadas a una vaguada, han provocado inundaciones en calles y sectores del Distrito Nacional.
Y no son zonas marginales. Son en el pleno corazón del Distrito Nacional que Mejia administra por segundo periodo consecutivo:
Avenida Sarasota, donde el periódico HOY reparta las dificultades que enfrentan los conductores porque el agua cubre gran parte de la via y asemeja la calle a un rio.
Interseccion de las avenidas Ortega y Gasset y 27 de Febrero, donde las inundaciones obligaron a la DIGESETT a cerrar el paso a desnivel que conecta con la Kennedy, generando una gran congestion vehicular.
Ensanche Luperon, en el Distrito Nacional, que presenta calles anegadas, acumulacion de basura y cables sobre el pavimento.
¿Donde esta el plan de drenaje y donde esta la educación?
El problema no es nuevo. La imagen del Ensanche Luperon lo resume todo: calle anegada mas basura. Es el circulo vicioso que la Alcaldia no ha roto. Los imbornales y filtrantes del Distrito están tapados por desechos sólidos que no se recogen a tiempo y que la ciudadania sigue lanzando a la calle porque nunca hubo una campana masiva, constante y en los barrios, de promoción educativa sobre manejo de basura.
La alcaldesa Mejía ha priorizado aceras, parques y maquillaje urbano, así como sus aspiraciones a lo interno del PRM, pero ha abandonado la infraestructura invisible: el drenaje pluvial focalizado de la capital, que más allá del apoyo del gobierno central es una responsabilidad de la administración municipal.
Ciudadanos consultados aseguran que, es evidente que no existe un plan de ampliacion de colectores, ni un programa de limpieza preventiva de imbornales antes de la temporada ciclonica, ni una campana de 365 dias sobre cero plastico en los desagues.
En ese mismo orden, el reconocido dirigente Rafael Paz afirmó que, “esta ciudad se convierte en una piscina por falta de drenaje pluvial, y señaló que existen zonas vulnerables que se inundan de manera critica, como Los Prados, la ribera del rio y las 38 cañadas”.
Si a los 5 años de gestión la avenida Sarasota, a dos cuadras de la Torre del Ayuntamiento, se convierte en un rio navegable, y Ortega y Gasset con 27 de Febrero tiene que ser cerrada por la DIGESETT, el balance es claro: la gestión de Carolina Mejía fracaso en la tarea básica de toda alcaldía: que el agua corra y que la ciudad no se inunde.
Residentes del Distrito Nacional concluyen reiterando que esto “no es un problema de una vaguada. Es un problema de gerencia municipal”.
