El duelo más esperado del Grupo D del Clásico Mundial de Béisbol 2026 llega esta noche con un ingrediente extra: algo más que orgullo está en juego cuando República Dominicana y Venezuela se enfrenten por el primer lugar de la llave y el derecho a elegir un camino menos peligroso hacia el título.
Ambas selecciones llegan invictas (3-0) al choque programado para las 8:00 p.m. en Miami, en un partido que definirá quién evita enfrentar al poderoso Japón, vigente campeón del torneo, en los cuartos de final. El ganador se medirá con Corea del Sur, mientras el perdedor tendrá que chocar con el favorito asiático.
Además del impacto deportivo, el primer lugar del grupo también representa un incentivo económico: 750 mil dólares para el equipo que termine en la cima.
En el terreno, el dirigente Albert Pujols apostará por el as Sandy Alcántara, quien buscará saldar cuentas ante la ofensiva venezolana. Del otro lado, el mánager Omar López confiará la pelota al zurdo Eduardo Rodríguez, veterano de 10 temporadas en Grandes Ligas.
El juego también aviva una rivalidad generacional entre dos de las mayores estrellas jóvenes del béisbol: Juan Soto y Ronald Acuña Jr., símbolos del talento latino que domina la Major League Baseball.
Dominicana llega con una ofensiva demoledora: ha anotado doble dígito de carreras en cada uno de sus tres triunfos y su bullpen apenas ha sido exigido. Venezuela, por su parte, ha destacado por su pitcheo dominante y defensa sólida durante la fase de grupos.
Históricamente, los quisqueyanos dominan la serie particular del Clásico con tres victorias en cuatro enfrentamientos, aunque la vinotinto se quedó con el último choque en 2023.
Pese a las implicaciones estratégicas, Pujols asegura que el enfoque de su equipo no se limita a evitar rivales fuertes. La meta es más ambiciosa: conquistar el segundo título del Clásico para República Dominicana.

